Advertida en un mismo destello con la Villa de Salto Grande, y enaltecida como Capital Nacional de la Citricultura, conduce por caminos de ripio enverdecidos de eucaliptos con destino a reservas naturales, escenarios deportivos diferenciados, y plataformas arenosas adentradas en el desafío acuático del río Uruguay.
En el plano intermedio se cruzan caminos de ripio ensombrecidos por columnas de eucaliptos, y el encanto del arroyo Ayuí Grande, que irá a desembocar en el río, hace de intersección a las 2 reservas ecológicas del lugar. Allí, saliendo apenas del área urbana, especies animales y vegetales convencen de descubrir otra faceta regional.
Un escenario acuático tan desafiante como atractivo. Con esa definición se revela Concordia cuando se trata de exponer su propuesta de aventura. Urbana, prodigiosa y entretenida hacia el interior de su territorio; natural, lacustre y ribereña de norte a sur sobre la margen este, seduce también desde la transparencia de sus aguas, con una cartelera atrapante.
Por Av. Eva Perón hacia el final y su continuidad en Avenida Monseñor Rösch, se extiende lo que podría considerarse el área deportiva de Concordia, la extensión verde que convoca a la actividad física, los salpicones de espacios recreativos donde disfrutar de las vacaciones sin perder el estado o, mejor aún, donde experimentar momentos inolvidables.